domingo, 27 de noviembre de 2011

Mi primera clase de spinning

Hoy ha sido mi primera clase de spinning. Siempre pasaba por la clase de bicis sin querer entrar en ella porque lo cierto es que no me llamaba, para nada, la atención. Yo soy de Steps y de aerobic pero hoy había una maratón para recaudar fondos para la Marató de la TV3 y, bueno, era una buena ocasión para hacer el esfuerzo y empezar con una clase de spinnning. Diré y resumiendo la clase que ha sido: DO LO RO SA.

Nada más llegar me he sentado en la bici con la sensación de que, una vez arriba, me iba a caer. Me he vuelto a bajar para ajustar bien el sillín. He tenido que pedir ayuda a la que estaba frente a mi porque no tenía ni idea de como hacerlo. Cuando me he sentado encima, siguiendo con la sensación de que me iba a caer y conmigo la bici me he dado cuenta de que el manillar estaba un poco bajo, pero pensé ¿será así? He visto a la de los demás y lo cierto es que me parecía igual que el mio. Nada más comenzar la clase ha comenzado a dolerme mis partes una barbaridad y entonces sí que he comprendido que el manillar estaba algo bajo. Con vergüenza (aun no entiendo porqué de ella, porque nadie se ha fijado en mi) he ajustado en manillar y a PEDALEAR.

Nada más llevar cinco minutos mi culo ya me estaba mandando señales de auxilio,pero yo ni caso y he seguido pedaleando mientras ajustaba mi culo al asiento ¿porqué puñetas es tan pequeño? Algunas tenemos un culo generoso que zozobra por todo el sillín y claro luego he pensado: Si le hubiera echo caso a mi marido poniéndome uno de sus culotes ahora no estaría sufriendo así( es que parecía que llevara un pañal), pero bueno la cosa no tenía remedio y he sufrido horrores con el trasero. Luego ha venido la etapa de montaña, nos hemos levantado pedaleando y para mi sorpresa la cosa ha cambiado ¡ QUE ALIVIO EN LOS TRASEROS! La etapa de montaña ha sido la mejor, cada vez que el profesor decía las palabras mágicas de MONTAÑA, tenía una sonrisa de oreja a oreja.

Bueno, al final he conseguido acabar la clase con dolores de culo, muslos y con la alegría pensar que no lo había echo tan mal. Lo primero que me ha dicho mi trasero ha sido que no lo vuelva a intentar y yo le he dado la razón durante un rato porque si para la próxima le pongo algo bien mullidito la cosa puede ser hasta divertida y todo.

La foto que veis es del evento sólo que cuando yo la hice había otro profesor y además salgo un tanto borrosa para colgarla